¿Tienes el colesterol alto? Tus arterias están sufriendo

En el post de esta semana quiero hablaros de una problemática que la padecen muchísimas personas y es, nada mas y nada menos, que los malditos niveles de colesterol elevados. Hay muchas preguntas sobre este tema, ¡empiezo a contaros!.

¿Qué es el colesterol? ¿Cuáles son sus funciones en el organismo?

El colesterol es una sustancia grasa natural que se encuentra en todas las células de nuestro cuerpo, es totalmente necesaria para el normal funcionamiento del organismo. La mayor parte del colesterol se produce en el hígado, aunque también se obtiene a través de algunos alimentos. Sus funciones en el organismo son muy importantes, son las siguientes:

  • Interviene en la formación de ácidos biliares, vitales para la digestión de las grasas.
  • Los rayos solares lo transforman en vitamina D para proteger la piel de agentes químicos y evitar, de esta manera, la deshidratación.
  • A partir de él se forman ciertas hormonas, como las sexuales y las tiroideas.

¿Cuál es el colesterol bueno y el malo?

Nuestra sangre conduce el colesterol desde el intestino o el hígado hasta los órganos que lo necesitan y lo hace uniéndose a partículas llamadas lipoproteínas. Existen dos tipos de lipoproteínas:

  • De baja densidad o LDL: se encargan de transportar nuevo colesterol desde el hígado a todas las células de nuestro organismo.
  • De alta densidad o HDL: recogen el colesterol no utilizado y lo devuelve al hígado para su almacenamiento o excreción al exterior a través de la bilis.

Según esta interacción podemos hablar de dos tipos de colesterol:

  • Colesterol malo: el colesterol al unirse a la partícula LDL se deposita en la pared de las arterias y forma las placas de ateroma.
  • Colesterol bueno: el colesterol al unirse a la partícula HDL transporta el exceso de colesterol de nuevo al hígado para que sea destruido.

¿Qué ocurre si tenemos los niveles de colesterol elevado?

Si los niveles en sangre se elevan producen hipercolesterolemia. Las personas que presentan niveles de colesterol en sangre de 240 tienen el doble de riesgo de sufrir un infarto de miocardio que aquellas con cifras de 200.

  • Cuando las células son incapaces de absorber todo el colesterol que circula por la sangre, lo restante se deposita en la pared de la arteria y contribuye a su progresivo estrechamiento originando la arterosclerosis.
  • Si un enfermo de ateromatosis presenta unos niveles de colesterol en sangre muy bajos puede lograr que ese colesterol pase de la pared arterial nuevamente a la sangre y allí sea eliminado. Por ello, se recomienda a los pacientes que han sufrido infarto de miocardio o accidente cerebral que mantengan cifras muy bajas de colesterol para intentar limpiar así sus arterias.

La hipercolesterolemia no presenta síntomas ni signos físicos, así que su diagnóstico sólo puede hacerse mediante un análisis de sangre que determine los niveles de colesterol y también de los triglicéridos. Lo recomendable es que las personas con riesgo de padecer una dislipemia (alteración de los niveles normales de estas grasas), que tengan familiares con cardiopatía isquémica y otras enfermedades cardiovasculares, se sometan a esta prueba desde muy jóvenes.

¿Durante el embarazo el colesterol aumenta? ¿y con la menopausia?

Durante el embarazo, es frecuente que la mujer sufra una alteración de los niveles lipídicos en sangre. Las embarazadas deben controlar sus cifras de colesterol y extremar el cuidado si son pacientes con hiperlipidemias previas.

Respecto a la menopausia, se producen alteraciones en el patrón lipoprotéico relacionado con el descenso de los estrógenos: disminuye el HDL (colesterol bueno) y aumentan el colesterol total y el LDL (colesterol malo). Los más recomendable es la terapia hormonal sustitutoria (estrógenos y progesterona) o la terapia hormonal de estrógenos. Ambos tratamientos disminuyen las molestias habituales de la menopausia y previenen la osteoporosis. Además, a veces, también pueden elevar ligeramente el HDL (colesterol bueno) y reducen el colesterol total.

¿Cómo se puede prevenir la hipercolesterolemia?

  • Primero: con una alimentación equilibrada y sin grasas saturadas. La dieta mediterránea es la mejor porque su aporte de grasas proviene fundamentalmente de los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados presentes en el pescado y los aceites de oliva y de semillas. También es importante el consumo de vegetales, legumbres, cereales, hortalizas y frutas.
  • Segundo: haciendo un programa de ejercicio aeróbico (caminar, carrera suave, ciclismo, natación…), a intensidad moderada (65-70 por ciento de frecuencia cardiaca máxima) y desarrollado de manera regular (tres a cinco sesiones por semana), aumenta el HDL (colesterol bueno) y reduce el LDL (colesterol malo) y los niveles de triglicéridos.

Una vez diagnosticada la dislipemia, y si la dieta y el ejercicio físico no consiguen rebajar los niveles por si solos, el médico podría recomendar  un tratamiento con fármacos. La elección de los fármacos depende de la anomalía dominante: elevación del LDL (colesterol malo); elevación de los triglicéridos; o niveles elevados en ambos casos. Algunos de los fármacos para pacientes con colesterol elevado son: Estatinas, Resinas de intercambio, Fitosteroles, Fibratos o Ezetimibe.

¿Qué alimentos son peligrosos?

Existen una serie de alimentos que, de por sí, son especialmente nocivos para nuestro cuerpo, los cuales hacen aumentar los niveles de colesterol en la sangre.

Fundamentalmente son:

  • Alimentos ricos en grasas saturadas: carnes rojas, carne de cordero, carne de cerdo, embutidos (jamón, salchichas, tocino), hamburguesas, crustáceos, manteca animal.
  • Bollería industrial: magdalenas, tartas, donuts y bollos, dulces, golosinas y chucherías, galletas…
  • Comida basura en general: hamburguesas.
  • Determinados aceites: aceite de palma y aceite de coco.
  • Aperitivos salados: especialmente patatas fritas, nachos con queso, frutos secos fritos, galletitas saladas…
  • Productos lácteos enteros: leche entera, quesos maduros, cremas de leche… También evita la mantequilla y la margarina.
  • Determinadas salsas: como por ejemplo es el caso de la mayonesa o el ketchup.

¿Qué recomendaciones ayudarían a disminuir el colesterol?

Alimentación:

  • Opta en especial por alimentos bajos en grasas saturadas o colesterol.
  • Evita los alimentos fritos. Es mejor optar por el aceite de oliva o por los aceites vegetales, como el de soja, girasol o maíz.
  • Añade a tu dieta alimentos ricos en fibra, que nos ayudarán a bajar el colesterol alto. Entre éstos, podemos destacar los cereales y cereales integrales, la avena, arroz, verduras y frutas, las legumbres y los vegetales.
  • Utiliza leche descremada o desnatada (en vez de entera).
  • Limitar el consumo de huevos a 3 o 4 por semana.

Ejercicio físico:

  • El ejercicio físico es fundamental a la hora de disfrutar de una buena salud y , además, ayuda positivamente a la hora de mantener nuestros niveles de grasas en sangre a raya.

Tabaco:

  • El tabaco, aunque no aumenta los niveles de colesterol, sí es capaz de reducir el colesterol HDL, por lo que es aconsejable reducir el número de cigarrillos que fumas diariamente, hasta conseguir eliminarlo por completo de tu día a día.

¿Tienes sobrepeso?

Cuando el colesterol alto viene acompañado de exceso de peso, una opción adecuada que ayuda de forma muy positiva a reducir sus niveles es bajar de peso. Debemos tener en cuenta que la obesidad aumenta los niveles de colesterol LDL por un lado, mientras que por otro tiende a reducir el colesterol HDL. Una opción útil para reducir tu peso es practicar ejercicio físico de forma regular, seguir una dieta equilibrada y baja en calorías, y comer menos cantidades de comida al día (es decir, comer menos calorías que las que en realidad consumes según tu actividad física diaria).

¿Cómo se puede aumentar el colesterol bueno?

Hay dos opciones:

  • Aceites: opta por incluir aceite de oliva y aceite de girasol en tu dieta, pero sin someterlas a cocción para que no pierdan sus virtudes y propiedades.
  • Frutos secos: come cada día un puñado (en torno a los 25 gramos) de determinados frutos secos, como por ejemplo nueces, almendras y cacahuetes (eso sí, naturales y nunca fritos).

También destaca la práctica de ejercicio físico regular, la cual no solo reduce el colesterol LDL malo, sino que también es capaz de aumentar los niveles de colesterol bueno. Al igual que te indicábamos anteriormente, el mejor ejercicio es el ejercicio aeróbico.

Espero que os haya resultado interesante el post. 

¡Un saludo!

 

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