Leche cruda ¿por qué no se puede consumir sin tratamiento térmico?

El post de esta semana trata de la leche cruda y, quiero realizar este post ya que son muchas las personas que me han preguntado por qué la leche se venden en los supermercados pasteurizada o esterilizada en lugar de cruda. Pues bien, aquí está la explicación.

Imagen relacionada

Según la legislación europea, se considera leche cruda la que procede de “vacas, cabras, ovejas y otros animales que no ha sido calentada a más de 40 ºC ni sometida a un tratamiento con el mismo efecto”.

Actualmente, en España (y en la mayoría de países europeos) no está autorizado el suministro directo de leche cruda ya que puede contener bacterias dañinas causantes de enfermedades. El consumo de esta leche conlleva a una ingesta de microorganismos mucho más elevado que la leche que se ha sometido a algún tipo de tratamiento térmico, lo que se traduce en un riesgo para el consumir.

Resultado de imagen de consumo de leche

La leche, por su alto valor biológico, es un alimento en el que pueden crecer microorganismos patógenos, pudiendo llegar a ser una fuente de bacterias dañinas, sobre todo Campylobacter, Salmonella y E. coli. La aparición de estas bacterias puede prevenirse con tres premisas básicas: unas adecuadas prácticas de higiene en las granjas, evitar romper la cadena de frío y hervir antes de consumir.

Por este motivo, y para evitar que estos riesgos lleguen al consumidor, se generalizó hace ya unos años el empleo de procesos térmicos como la pasteurización y la esterilización.

Resultado de imagen de leche pasteurizada sin marcas

En España no se autoriza el “suministro directo, por parte del productor, de pequeñas cantidades de leche cruda al consumidor final o a establecimientos de venta al por menor”, tal y como establece el Real Decreto 640/2006. La comercialización de leche cruda para consumo directo debe fundamentarse en lo que establece la normativa. En cuanto a que esta se use para elaborar otros productos lácteos, como queso, los controles deben asegurar que el contenido en gérmenes a 30 ºC es inferior a 300.000 colonias por mililitro, una condición que puede aplicarse solo en el caso de que no se haya realizado ningún tratamiento térmico.

¿Qué es lo más seguro para consumir leche sin elevada carga microbiana? El calor intenso, este, definitivamente, es uno de los tratamientos térmicos más empleados para conservar la leche. En el ámbito industrial, que es donde se aplican los tratamientos antes de comercializar la leche, los efectos varían en función del binomio temperatura-tiempo, que determina el efecto que ejerce el calor sobre el alimento. Así, se puede hablar de leche pasteurizada, esterilizada o UHT, en términos generales.

Imagen relacionada

La leche pasteurizada (la conocida como “leche fresca”) es la que se somete a un tratamiento térmico suave durante un tiempo y una temperatura (menos de 100 ºC) suficientes para destruir microorganismos patógenos, aunque no sus esporas. No se puede considerar un producto de larga duración, de ahí que deba mantenerse en refrigeración y consumir en un plazo de dos a tres días.

La leche esterilizada se somete a un proceso de esterilización clásico, es decir, combina altas temperaturas (más de 100 ºC) durante un tiempo elevado para destruir microorganismos y esporas. Es el tratamiento más intenso y el objetivo es inactivar toda forma de vida en el alimento. El resultado es un producto estable con un largo periodo de conservación. Se comercializa en envases opacos a la luz que pueden almacenarse durante un periodo de cinco a seis meses, si el envase no se abre. Una vez abierto, la conservación llega a los cuatro o seis días en condiciones de refrigeración.

La leche UHT o uperizada se ha tratado a temperaturas superiores a 100 ºC durante 3-4 segundos, lo que permite conservar las cualidades nutritivas del producto casi intactas y eliminar casi toda presencia de microorganismos. Se puede guardar durante unos tres meses a temperatura ambiente con el envase cerrado. Una vez abierto, en la nevera aguanta un máximo de cuatro a seis días.

Resultado de imagen de leche esterilizada

Como os acabo de contar, el objetivo de todos estos procesos térmicos es disminuir el riesgo sanitario de la leche, que viene condicionado sobre todo por su riqueza en nutrientes y su origen animal. Aparte de todos estos tratamientos, la leche mantiene unos rigurosos  controles en todos los pasos de la producción, desde la recepción de la granja hasta su consumo.

En los últimas tiempos se ha visto, gracias a multitud de investigaciones, que la población microbiana de la leche cruda es mucho más compleja de lo que se pensaba. A continuación os indico los microorganismos patógenos que alteran la calidad de la leche cruda  y que, por tanto, vulneran la seguridad de su consumo:

  • Salmonella spp, Escherichia coli y otras enterobacterias. Llegan a través de la leche por la contaminación de heces y ubres, así como animales y personas.
  • Salmonella typhi y Salmonella paratyphi. Pueden llegar a través de las manos sucias y agua contaminada.
  • Mycobacterium tuberculosis. Se propaga mediante animales enfermos o portadores, ubres infectadas y excrementos de vaca.
  • Brucella abortus. Provoca brucelosis y, como la anterior, puede transmitirse por ubres infectadas y por el medio ambiente.
  • Staphylococcus aureus. Se propaga por las ubres contaminadas y personas.

Con todas estas explicaciones espero que os haya quedado claro el motivo de porque no se comercializa leche cruda,

Un saludo!

 

Las micotoxinas, ese peligro silencioso

En el post de hoy quiero hablaros de las micotoxinas. Muchos de vosotros las conoceréis pero, imagino que otros muchos no. Las micotoxinas son sustancias tóxicas causadas por distintos tipos de hongos, en la mayoría de los casos, del género Aspergillus, Penicillium y Fusarium. Las sustancias tóxicas que sintetizan estos hongos llegan a la cadena alimentaria, especialmente, en cultivos como cereales. Las micotoxinas se forman cuando las condiciones de humedad y temperatura son óptimas y su presencia puede afectar tanto a la salud humana como animal. Actualmente, nosotros consumimos estas sustancias en pequeñas dosis y, por tanto, no se aprecian signos clínicos evidentes, pero con el tiempo pueden suponer grandes peligros. No obstante, debemos de saber que existen una serie de medidas preventivas, antes y después de la cosecha, que hace que su presencia se reduzca.

Resultado de imagen de micotoxinas

Aproximadamente el 25% de las cosechas de todo el mundo están afectadas por micotoxinas, especialmente por las aflatoxinas, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Pero, es muy difícil controlar la presencia de estas sustancias en los cultivos, y por tanto en los animales que lo consumen, si bien es cierto que en avicultura se proponen diferentes medidas de prevención y control. Estas pasan por el uso de inhibidores de hongos, el incremento de los niveles de proteínas y energía de las dietas, la selección genética o los tratamientos químicos y biológicos de las materias primas.

Resultado de imagen de micotoxinas

Pero, aparte de las medidas propuestas, la cantidad de micotoxinas se puede reducir mediante la aplicación de medidas preventivas antes y después de la cosecha y con unas buenas prácticas de recogida, secado y almacenado, siendo prescindible el uso de medidas más agresivas. El sistema Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control (APPCC) supone un sistema integrado de prevención y control de micotoxinas. De esta manera, se evalúa, se identifica y se controlan los puntos de peligro en los que pueden aparecer las micotoxinas y pasar a la cadena alimentaria. Así se garantiza la inocuidad de los alimentos desde el campo a la mesa.

Resultado de imagen de micotoxinas

Las aflatoxinas, producidas por la especie de hongo Aspergillus, son las más frecuentes en los cultivos. Estas sustancias tienen actividad carcinógena, con lo que su detección en los alimentos debe tenerse bajo estricto control. Estas micotoxinas son las más controladas e investigadas en todo el mundo y su prevención es uno de los temas más desafiantes de la seguridad alimentaria. Se encuentran manera natural en cacahuetes, pistachos, nueces de Brasil y frutos secos como higos o albaricoques. En cereales como el trigo, arroz, centeno o cebada, la presencia es menor, pero no nula. Los límites máximos permitidos de estas aflatoxinas en los alimentos de consumo son de 10 µg/kg para la suma de aflatoxinas B1, B2, G1 y G2 y de 5 µg/kg para la aflatoxina B1.

Resultado de imagen de aflatoxinas trigo

Respecto a la ocratoxina A, los hongos de Aspergillus y Penicillium sintetizan estas micotoxinas. Los efectos de esta sustancia son nocivos sobre todo para el riñón y se consideran teratógenos e immunotóxicos. Esta ocratoxina se encuentra especialmente en avena, maíz, trigo, avena y cebada, cacao, cerveza, frutos desecados, vino, café, zumo de uva y especias.  La ingesta tolerable semanal se estima en 120 ng/kg de peso corporal y, según los expertos, el consumo actual de esta micotoxina no supera una cantidad media semanal de entre 15 ng/kg y 60 ng/kg.

Resultado de imagen de ocratoxina a en cafe

La patulina, otra micotoxina que podemos encontrar en los alimentos, se sintetiza a partir de Aspergillus y Penicillium y se detecta en piensos, verduras, cereales y frutas. Es bastante frecuente en trigo, lechuga, rábanos y manzanas, especialmente en zumos de manzana no fermentados. El riesgo se origina en el uso de frutas o vegetales en mal estado para la producción de zumos u otros derivados. Sus efectos son nocivos para las plantas, los animales y los humanos. Respecto a los riesgos, es tóxica para el organismo, produce náuseas, vómitos, lesiones hemorrágicas del tracto digestivo y alteraciones en el sistema inmunitario. La ingesta semanal tolerable está fijada en 7 µg/kg de peso corporal, aunque está sujeta a modificaciones.

Imagen relacionada

Como os acabo de contar, esto es un breve resumen sobre el mundo de las micotoxinas pero sí que os podéis hacer una idea de los riesgos que conlleva el consumo de ellas y sobre todo, donde las podríamos encontrar.

¡Saludos!

¿Quemagrasas?Quema NADA

No sería capaz de enumerar la cantidad de veces que he escuchado frases como estas: “Quiero adelgazar”, “Estoy gordo/a”, “necesito perder peso y lo necesito ya”, etc, etc, etc. El culto al cuerpo lo llevamos sufriendo desde hace muchos años. Una cosa es querer perder peso porque, para nuestra salud supone un beneficio y, otra muy diferente es vivir de la obsesión, pensar que, aunque estemos delgados, por querer estar más, es beneficioso para nuestra salud… ERROR.

aprendercomiendo

Os hablo de todo esto para poneros en situación, ya que muchas veces, la obsesión por querer adelgazar de muchas personas hace caer en ciertos “engaños” y, llamo engaño a los famosos quemagrasas.

¿No estáis cansados de ver en diferentes medios de comunicación las falsas promesas para que adelgacemos con píldoras “naturales”? Es gracioso que luego nadie cuente nada de sus efectos adversos.

aprendercomiendo-jpg

La única manera de perder peso es haciendo dieta y realizando ejercicio ( y no tomar ningún tipo de píldora milagrosa). No es útil ni recomendable confiar en este tipo de pastillas (aunque quieran convencernos de que llevan vinagre de sidra, hierbas chinas, chitosán o salvado de avena).

Antes he indicado que los quemagrasas tienen efectos secundarios, al igual que los medicamentos pero, con una gran diferencia, que los efectos secundarios de los medicamentos solo se permiten si son leves y, sobre todo, si el tratamiento funciona para lo que está indicado (cosa que no ocurre con los quemagrasa).

Os aviso, todo tipo de ayuda  alternativa para adelgazar como está es fraudulenta, por lo que mucho cuidado. Cuando estos complementos para adelgazar no cumplen su objetivo, cualquier efecto adverso está del todo injustificado. Como os he apuntado, es necesario que tengáis cuidado con estos famosos “quemagrasas” o similares,  y la razón es que, además de ser ineficaces, pueden estar “contaminados con ingredientes de medicamentos”.

aprendercomiendo

En resumen, si estáis pensando en perder peso y, por alguna razón se os ha pasado por la cabeza consumir este tipo de “ayuditas”, olvidadlo, vuestra salud y bolsillo os lo agradecerán. Lo recomendable es acudir a un dietista-nutricionista y que valore tu estado general y determine, entre otros aspectos, si necesitas bajar de peso. El éxito del tratamiento consiste en modificar la conducta alimentaria aunque eso puede ser complicado ya que se mezclan múltiples aspectos psicológicos. Pero no decaigas, con ganas y constancia, conseguirás llegar a tu peso recomendado sin que tu salud se resienta.

¡Saludos!

 

 

¿Tienes el colesterol alto? Tus arterias están sufriendo

En el post de esta semana quiero hablaros de una problemática que la padecen muchísimas personas y es, nada mas y nada menos, que los malditos niveles de colesterol elevados. Hay muchas preguntas sobre este tema, ¡empiezo a contaros!.

¿Qué es el colesterol? ¿Cuáles son sus funciones en el organismo?

El colesterol es una sustancia grasa natural que se encuentra en todas las células de nuestro cuerpo, es totalmente necesaria para el normal funcionamiento del organismo. La mayor parte del colesterol se produce en el hígado, aunque también se obtiene a través de algunos alimentos. Sus funciones en el organismo son muy importantes, son las siguientes:

  • Interviene en la formación de ácidos biliares, vitales para la digestión de las grasas.
  • Los rayos solares lo transforman en vitamina D para proteger la piel de agentes químicos y evitar, de esta manera, la deshidratación.
  • A partir de él se forman ciertas hormonas, como las sexuales y las tiroideas.

¿Cuál es el colesterol bueno y el malo?

Nuestra sangre conduce el colesterol desde el intestino o el hígado hasta los órganos que lo necesitan y lo hace uniéndose a partículas llamadas lipoproteínas. Existen dos tipos de lipoproteínas:

  • De baja densidad o LDL: se encargan de transportar nuevo colesterol desde el hígado a todas las células de nuestro organismo.
  • De alta densidad o HDL: recogen el colesterol no utilizado y lo devuelve al hígado para su almacenamiento o excreción al exterior a través de la bilis.

Según esta interacción podemos hablar de dos tipos de colesterol:

  • Colesterol malo: el colesterol al unirse a la partícula LDL se deposita en la pared de las arterias y forma las placas de ateroma.
  • Colesterol bueno: el colesterol al unirse a la partícula HDL transporta el exceso de colesterol de nuevo al hígado para que sea destruido.

¿Qué ocurre si tenemos los niveles de colesterol elevado?

Si los niveles en sangre se elevan producen hipercolesterolemia. Las personas que presentan niveles de colesterol en sangre de 240 tienen el doble de riesgo de sufrir un infarto de miocardio que aquellas con cifras de 200.

  • Cuando las células son incapaces de absorber todo el colesterol que circula por la sangre, lo restante se deposita en la pared de la arteria y contribuye a su progresivo estrechamiento originando la arterosclerosis.
  • Si un enfermo de ateromatosis presenta unos niveles de colesterol en sangre muy bajos puede lograr que ese colesterol pase de la pared arterial nuevamente a la sangre y allí sea eliminado. Por ello, se recomienda a los pacientes que han sufrido infarto de miocardio o accidente cerebral que mantengan cifras muy bajas de colesterol para intentar limpiar así sus arterias.

La hipercolesterolemia no presenta síntomas ni signos físicos, así que su diagnóstico sólo puede hacerse mediante un análisis de sangre que determine los niveles de colesterol y también de los triglicéridos. Lo recomendable es que las personas con riesgo de padecer una dislipemia (alteración de los niveles normales de estas grasas), que tengan familiares con cardiopatía isquémica y otras enfermedades cardiovasculares, se sometan a esta prueba desde muy jóvenes.

¿Durante el embarazo el colesterol aumenta? ¿y con la menopausia?

Durante el embarazo, es frecuente que la mujer sufra una alteración de los niveles lipídicos en sangre. Las embarazadas deben controlar sus cifras de colesterol y extremar el cuidado si son pacientes con hiperlipidemias previas.

Respecto a la menopausia, se producen alteraciones en el patrón lipoprotéico relacionado con el descenso de los estrógenos: disminuye el HDL (colesterol bueno) y aumentan el colesterol total y el LDL (colesterol malo). Los más recomendable es la terapia hormonal sustitutoria (estrógenos y progesterona) o la terapia hormonal de estrógenos. Ambos tratamientos disminuyen las molestias habituales de la menopausia y previenen la osteoporosis. Además, a veces, también pueden elevar ligeramente el HDL (colesterol bueno) y reducen el colesterol total.

¿Cómo se puede prevenir la hipercolesterolemia?

  • Primero: con una alimentación equilibrada y sin grasas saturadas. La dieta mediterránea es la mejor porque su aporte de grasas proviene fundamentalmente de los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados presentes en el pescado y los aceites de oliva y de semillas. También es importante el consumo de vegetales, legumbres, cereales, hortalizas y frutas.
  • Segundo: haciendo un programa de ejercicio aeróbico (caminar, carrera suave, ciclismo, natación…), a intensidad moderada (65-70 por ciento de frecuencia cardiaca máxima) y desarrollado de manera regular (tres a cinco sesiones por semana), aumenta el HDL (colesterol bueno) y reduce el LDL (colesterol malo) y los niveles de triglicéridos.

Una vez diagnosticada la dislipemia, y si la dieta y el ejercicio físico no consiguen rebajar los niveles por si solos, el médico podría recomendar  un tratamiento con fármacos. La elección de los fármacos depende de la anomalía dominante: elevación del LDL (colesterol malo); elevación de los triglicéridos; o niveles elevados en ambos casos. Algunos de los fármacos para pacientes con colesterol elevado son: Estatinas, Resinas de intercambio, Fitosteroles, Fibratos o Ezetimibe.

¿Qué alimentos son peligrosos?

Existen una serie de alimentos que, de por sí, son especialmente nocivos para nuestro cuerpo, los cuales hacen aumentar los niveles de colesterol en la sangre.

Fundamentalmente son:

  • Alimentos ricos en grasas saturadas: carnes rojas, carne de cordero, carne de cerdo, embutidos (jamón, salchichas, tocino), hamburguesas, crustáceos, manteca animal.
  • Bollería industrial: magdalenas, tartas, donuts y bollos, dulces, golosinas y chucherías, galletas…
  • Comida basura en general: hamburguesas.
  • Determinados aceites: aceite de palma y aceite de coco.
  • Aperitivos salados: especialmente patatas fritas, nachos con queso, frutos secos fritos, galletitas saladas…
  • Productos lácteos enteros: leche entera, quesos maduros, cremas de leche… También evita la mantequilla y la margarina.
  • Determinadas salsas: como por ejemplo es el caso de la mayonesa o el ketchup.

¿Qué recomendaciones ayudarían a disminuir el colesterol?

Alimentación:

  • Opta en especial por alimentos bajos en grasas saturadas o colesterol.
  • Evita los alimentos fritos. Es mejor optar por el aceite de oliva o por los aceites vegetales, como el de soja, girasol o maíz.
  • Añade a tu dieta alimentos ricos en fibra, que nos ayudarán a bajar el colesterol alto. Entre éstos, podemos destacar los cereales y cereales integrales, la avena, arroz, verduras y frutas, las legumbres y los vegetales.
  • Utiliza leche descremada o desnatada (en vez de entera).
  • Limitar el consumo de huevos a 3 o 4 por semana.

Ejercicio físico:

  • El ejercicio físico es fundamental a la hora de disfrutar de una buena salud y , además, ayuda positivamente a la hora de mantener nuestros niveles de grasas en sangre a raya.

Tabaco:

  • El tabaco, aunque no aumenta los niveles de colesterol, sí es capaz de reducir el colesterol HDL, por lo que es aconsejable reducir el número de cigarrillos que fumas diariamente, hasta conseguir eliminarlo por completo de tu día a día.

¿Tienes sobrepeso?

Cuando el colesterol alto viene acompañado de exceso de peso, una opción adecuada que ayuda de forma muy positiva a reducir sus niveles es bajar de peso. Debemos tener en cuenta que la obesidad aumenta los niveles de colesterol LDL por un lado, mientras que por otro tiende a reducir el colesterol HDL. Una opción útil para reducir tu peso es practicar ejercicio físico de forma regular, seguir una dieta equilibrada y baja en calorías, y comer menos cantidades de comida al día (es decir, comer menos calorías que las que en realidad consumes según tu actividad física diaria).

¿Cómo se puede aumentar el colesterol bueno?

Hay dos opciones:

  • Aceites: opta por incluir aceite de oliva y aceite de girasol en tu dieta, pero sin someterlas a cocción para que no pierdan sus virtudes y propiedades.
  • Frutos secos: come cada día un puñado (en torno a los 25 gramos) de determinados frutos secos, como por ejemplo nueces, almendras y cacahuetes (eso sí, naturales y nunca fritos).

También destaca la práctica de ejercicio físico regular, la cual no solo reduce el colesterol LDL malo, sino que también es capaz de aumentar los niveles de colesterol bueno. Al igual que te indicábamos anteriormente, el mejor ejercicio es el ejercicio aeróbico.

Espero que os haya resultado interesante el post. 

¡Un saludo!

 

¿El vino tinto se sirve a temperatura ambiente? ¡Error!

En el siguiente post os quiero hablar del producto del que España es el primer productor del mundo, y también el mayor exportador. Sí señor, estamos hablando del vino, aunque, he de puntualizar que, debido a la crisis, actualmente nuestro país ya no lidera el consumo de esta bebida.

Quiero haceros una pregunta, ¿Cuantas veces habéis escuchado que el vino blanco se sirve en frío y el tinto a temperatura ambiente? ¡Multitud de veces! Pero… ¿Esto es cierto?

Pues bien, la temperatura a la que debemos de servir el vino tinto depende totalmente de las características del mismo pero, por norma general, en los jóvenes la temperatura oscila entre los 13-14 grados, y para los vinos con más crianza entre 14 y 16 grados. Por lo cual, eso de servir un vino tinto a 18 grados es un absoluto error.

También es necesario puntualizar que, no sólo las botellas de vino blanco deben estar cubiertas con agua y con hielo cuando mientras comemos ya que sino la botella va cogiendo temperatura, las botellas de vino tinto también (esto es raro observarlo en la mayoría de los restaurantes). Lo recomendables es utilizar una docena de hielos (menos cantidad que con el vino blanco) y agua hasta cubrir el cuello de la botella, de esta manera mantendremos el vino entre 14-16 grados durante toda la comida y,  en el caso de que se ponga muy frío, siempre estaremos a tiempo de sacarlo de la cubitera y dejarlo atemperar encima de la mesa.

El mito de que el vino tinto se sirve a temperatura ambiente aunque estemos en pleno Agosto a 40 grados, viene de que en Francia los vinos salían de la cavas a unos 11 grados y se dejaban atemperar hasta los 16. Como ahora lo normal es estar en casa a mayor temperatura, lo suyo en refrescarlos y, para ello, lo más recomendable  lo mejor son las neveras especiales para vinos en las que se puede controlar la temperatura. De todas maneras, tenerlo en la nevera normal también sirve, y si se trata de enfriarlo más rápido, agua con hielos, aunque siempre es mejor evitar los cambios muy bruscos de temperatura.

He de decir que, de la misma manera que si el vino está demasiado frío pierde gran parte de sus aromas, si está demasiado caliente el alcohol será el protagonista, los taninos serán más toscos y el sabor más amargo.

Además, también la época del año hace que la percepción del vino y su temperatura varíe con lo que, en verano, es especialmente importante que el vino tinto no esté caliente. Recordar, siempre en la nevera o agua con hielos hasta conseguir refrescarlo.

Un saludo!

¿Te vas de viaje este verano? Mucho cuidado con “la diarrea del viajero”

Si este veranito tenéis pensado iros de vacaciones, debéis de saber qué es la diarrea del viajero. Durante el verano se viven cambios ambientales y nutricionales que pueden provocar desarreglos gastrointestinales, como la “diarrea del viajero”. Tal afección es frecuente en vacaciones cuando se visitan lugares en los que la comida, el clima o la higiene son distintos de los habituales. Una de sus causas es la bacteria Escherichia coli que suele proceder de la ingesta de agua no potable o alimentos contaminados por una incorrecta manipulación. Para combatirla, un método seguro y efectivo es la toma de probióticos.

¿Cómo sabes si has cogido la diarrea de viajero?

Se denomina “diarrea del viajero” a los trastornos que pueden ocurrir cuando algunos gérmenes desconocidos entran en contacto con nuestro organismo. Suele aparecer a los 2 o 3 días de la llegada a otro país, especialmente si se trata de países económicamente desfavorecidos. 

Algunos indicios que apuntan que hemos contraído la diarrea son los siguientes:  elevado número de deposiciones blandas o líquidas (de cuatro a diez o más diarias), dolor de cabeza, cansancio, náuseas, fiebre o dolor abdominal. La duración oscila de uno a cuatro días pero puede prolongarse hasta incluso diez días.

¿Qué hacer para prevenirla?.

Es importantísimo tomar medidas higiénico-dietéticas adecuadas (como el consumo de agua embotellada o evitar la ingesta de alimentos crudos) como método de prevención. Quiero puntualizar que, algunos probióticos como Saccharomyces boulardii han demostrado eficacia en la prevención de la diarrea del viajero. 

Medidas de prevención y control:

  • Beber solo agua y bebidas embotelladas.
  • No tomar bebidas con hielo.
  • No ingerir alimentos crudos ni salsas.
  • Evitar comprar bebidas o alimentos de vendedores ambulantes.
  • No consumir carne cruda o poco cocida. Lo mismo en el caso de los mariscos.
  • No comer frutas con piel ni verduras crudas (lechuga, espinaca, repollo…)
  • Consumir alimentos cocidos o asados, porque el calor elimina las bacterias.
  • Tener cuidado con el agua usada para infusiones, ya que habitualmente está solo calentada. Antes de tomarla, como mínimo hervir el agua de tres a cinco minutos.
  • En países con poco desarrollo industrial, estar preparado para tratar el agua con pastillas purificadoras.
  • Lavarse los dientes con agua embotellada.
  • Evitar los baños en piscinas y lugares con poca higiene.
  • Las personas con riesgo de infecciones (debido a enfermedades intestinales crónicas, enfermedad renal, cáncer, diabetes o VIH) deben hablar con su médico antes de viajar, él recomendará, en cada caso, lo más adecuado.
  • Algunos probióticos como Saccharomyces boulardii han demostrado ser eficaces para prevenir la diarrea del viajero.

¿Qué hace para sentirte mejor durante la diarrea?

  • Cuidar la alimentación y evitar la deshidratación. La deshidratación es especialmente peligrosa en los niños por lo que hay que tener una cuidado especial en este grupo de población.
  • Beber de 8 a 10 vasos de líquidos claros cada día (agua embotellada o una solución rehidratadora)
  • Tomar líquidos tras cada deposición.
  • Comer alimentos ricos en potasio.
  • Seguir dieta blanda, protegerá el estómago y mejorará la absorción de agua: arroz blanco cocido, pescado cocido, carnes a la plancha…
  • Durante los primeros días, no tomar leche, frutas frescas (a excepción de manzana rallada), verduras crudas o cocidas.
  • Evitar la ingesta de: café, alcohol, bebidas gaseosas, comidas ricas en grasas, legumbres, cereales con fibra, verduras, picantes, frutos secos, salsas…
  • En las farmacias existen sueros especiales para evitar la deshidratación y aportar glucosa y minerales.
  • Ingerir alimentos en pequeñas porciones y varias veces al día para detener el acelerado funcionamiento de los intestinos y facilitar la digestión.
  • Comer muy despacio, masticando lentamente cualquier alimento.
  • El reposo es fundamental.
  • Algunos probióticos como Saccharomyces boulardii han demostrado ser eficaces para tratar la diarrea aguda.

Si la diarrea se prolonga más de 4 días, es recomendable acudir al médico para evitar posibles consecuencias más graves en el organismo.

Indicaciones para tener en cuenta DESPUÉS de una diarrea:

  • Tomar alimentos suaves durante los primeros días.
  • Introducir poco a poco alimentos que contengan potasio, magnesio, sodio y calcio.
  • Es aconsejable tomar un probiótico que regenere la flora bacteriana.

 

¡Saludos!

Pregunta del millón: ¿Se puede comer la corteza del queso?

Me lanzo a realizar este post ya que muchas personas se han preguntado alguna vez si se puede consumir la corteza de los quesos. Pues bien, siempre que sea natural (si si, natural) se puede consumir sin ningún problema pero, ahora os preguntareis… ¿qué quiere decir con corteza natural? Pues bien, continuar leyendo…

El queso es un alimento muy completo y versátil desde el punto de vista gastronómico. Podemos encontrar diversas variedades, texturas y sabores de quesos que hacen que su presencia en la mesa vaya desde un acompañamiento sutil hasta un rol protagonista.

Ya sea ante una magnífica tabla de quesos o en la cocina, cuando cogemos un trocito para merendar, la mayoría de las personas, alguna vez se ha preguntado si la corteza que lo recubre se puede consumir. En algunos casos, resulta evidente que no, puesto que esa superficie parece estar hecha de plástico. Pero, ¿sabemos diferenciar cuando esa costra se puede consumir o no, perfectamente?.

La legislación española, en la Normativa de Calidad para los quesos, permite la utilización de diversos materiales de recubrimiento y tratamientos de superficie para quesos madurados: aceite de oliva y otros aceites vegetales comestibles, pimentón, pimienta, plantas aromáticas, vino y sidra, ceras, parafinas, materiales poliméricos (con o sin colorantes), aceites minerales preparados de forma expresa y humo aplicado de manera directa sobre la corteza en el proceso de ahumado. De esta manera, dependiendo del tipo de corteza hay dos clases de quesos, los de corteza natural y los de corteza artificial.

  • Corteza artificial. Se elabora para controlar la humedad y las condiciones de maduración, para proteger al queso del desarrollo de microorganismos que alterarían el producto, golpes o daños y para conseguir un aspecto determinado. Las cortezas artificiales pueden ser de diferentes materiales, desde cera o extractos vegetales, hasta sintéticos, como determinados plásticos.
  • Corteza natural. Dentro de los quesos de corteza natural, comestible según gustos, hay también diversidad de productos. En este grupo se hallan los quesos que desarrollan la corteza al secarse en entornos controlados. Esta corteza natural, cuya dureza depende del tiempo de secado, a menudo debe someterse a lavado o cepillado durante la elaboración. Su sabor suele ser amargo y, en ocasiones, se cubre de moho durante el proceso de maduración. También están los quesos que se bañan con agua, cerveza, vino o salmuera y que desarrollan una corteza con coloración especial, grasienta y de fuerte olor, que rara vez se consume aunque sea apta.

A continuación os pongo algunos ejemplos de quesos con corteza natural que se puede consumir:

  • Quesos con corteza con moho grisáceo azulado, como algunos típicos de Francia: Crottin, Valençay.
  • De corteza blanda y blanquecina, cubierta de una especie de pelusa, como Brie, Camembert.
  • Semicurados o semiblandos, con cortezas que varían desde pegajosas, de color naranja o tostado, hasta gruesas y de color gris.
  • Otros quesos semiblandos, como el Edam o Havarti, desarrollan un moho grisáceo que se limpia o cepilla hasta obtener una corteza que recuerda al cuero y le protege mientras madura.
  • De corteza dura y correosa, como el Emmental, Cheddar, Parmesano, Manchego, Idiazabal.
  • Quesos azules de corteza blanca, con pelusa, pegajosa o dura, como Roquefort, Cabrales o Gorgonzola.

Por último quiero hacer mención a las variedades de queso existente según el contenido graso.

  1. Doble graso: 60% o más.
  2. Extragraso: entre 45% y 59%.
  3. Graso: entre 40% y 44%.
  4. Semigraso: entre 25% y 39%.
  5. Magro: menos del 25%.

En cuanto a su contenido en calorías, la cantidad varía según el queso, pero es un aspecto que se debe tener en cuenta, ya que el aporte calórico puede llegar a ser casi equivalente al de 100 gramos de chocolate con leche:

  • Queso fresco: 100 calorías por 100 g
  • Queso blando: 283 calorías por 100 g
  • Queso duro: 386 calorías por 100 g

¡Espero que os haya gustado y resolveros la duda!

¡Saludos!